| Set de goles al ritmo de Manucho |
| Primera división - Valladolid |
| Domingo, 30 de Septiembre de 2012 19:17 |
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El Real Valladolid despachó al Rayo Vallecano por seis goles a uno. Bueno, Manucho y Óscar por partida doble y Rukavina echaron por tierra el tempranero tanto del ‘Chori’ Domínguez. Jémez apostó por una defensa de tres, y acabó haciendo aguas por todos los lados, ante un Valladolid que, liderado por los ‘descartados’ Bueno y Manucho, barrieron a los vallecanos. REAL VALLADOLID 6 - 1 RAYO VALLECANO Con un sol de justicia y buen ambiente de fútbol en el graderío de Zorrilla comenzaba el partido para dos equipos necesitados de victoria. El Valladolid, sin Ebert, Guerra, ni Valiente, y con Manucho de titular, frente a un Rayo que a los cuatro minutos se adelantaba en el marcador. Domínguez, a pase de Adrián, batía a Jaime en el mano a mano en el primer acercamiento rayista. El gol fue el estímulo que necesitaban los pucelanos. No habían pasado diez minutos de partido cuando Alberto Bueno fusilaba a Rubén para poner el empate. El madrileño, superlativo, ya había avisado minutos atrás, y precisamente una combinación suya con Óscar y Manucho daba la vuelta al marcador. El testarazo de Manucho, a centro de Óscar, soberbio. El esquema de juego del Rayo no funcionaba, y el Valladolid se paseaba a sus anchas en campo contrario. Manucho bajaba todos los balones en largo, la movilidad de Bueno hacía estragos y los desmarques de Óscar se transformaban en ocasiones. Así, a los veinte minutos llegaba el tercero, obra del salmantino. Manucho le envió un pase perfecto y el ‘10’ superó a Rubén con una vaselina sutil, definición de crack. Los de Djukic se gustaban, y pasada la media hora de partido, Rukavina, en una de sus subidas por la banda, ponía el cuarto con un disparo a la escuadra. Sin noticias del Rayo desde los minutos iniciales, los de Paco Jémez lo intentaron tímidamente al comienzo de la segunda parte, un espejismo en todo caso. El balón no le duraba nada a los franjinegros y, cada vez que salía con espacios, el Valladolid sembraba el pánico en la zaga rival. Así Óscar, de nuevo a pase de Manucho, batía en el mano a mano a Rubén y ponía la ‘manita’ en el marcador. El Rayo era un juguete roto en manos de los pucelanos que, aunque bajaron el ritmo, seguían aprovechando las carencias defensivas de los vallecanos. Y Manucho, en estado de gracia, seguía de ‘fiesta’ en el campo. El angoleño aprovechó un centro de Ebert, que reaparecía tras su lesión, para marcar con un disparo cruzado a la escuadra, imposible de detener. Las noticias negativas fueron la lesión de Sereno, al que tuvo que sustituir Peña, y la de Balenziaga, que recibió un golpe en la cara de Lass y no pudo completar el encuentro. El guineano protagonizó dos acciones individuales para pulir el resultado, pero Jaime respondió bien. Al final, set de goles en Zorrilla, que ve cómo su equipo suma la tercera victoria liguera y se coloca sexto provisionalmente. El Rayo, por su parte, pagó caro el planteamiento de tres defensas y continúa sin ganar después de tres jornadas. Comentarios (0)
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